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lunes, 2 de septiembre de 2013

Ante los 89 años de Gustavo Bueno

Artículo publicado el domingo 1 de septiembre de 2013 en el periódico Cuenca News:
Ante los 89 años de Gustavo Bueno
En este prebélico y dominical primero de septiembre de 2013 se cumplen 89 del nacimiento, en Santo Domingo de la Calzada, del que, sin duda, es el más grande filósofo en lengua española: Gustavo Bueno Martínez.
Casi nueve décadas de vida dan para mucho, y el caso que nos ocupa, al menos en el terreno político: dictaduras, repúblicas, transiciones, democracias coronadas, guerras y revoluciones de diversa escala, hechos que sin duda no pueden dejar indiferente a tan excepcional observador. Alguien que, además, y ello debido a la ausencia de prejuicios, ha sido capaz de interponer su tamiz crítico, y ya nos escoramos de nuevo hacia el terreno filosófico, frente a materiales procedentes de la filosofía clásica, escolástica, marxista, estructuralista o de cualquier otro ismo más o menos pasajero. El resultado de tan arduo como lúcido trabajo es la construcción de un verdadero sistema: el llamado materialismo filosófico que, además, ha dado como fruto la cristalización de una escuela, la Escuela de Oviedo, que desborda no sólo lo local de su denominación, sino incluso los a menudo sectarios y gremiales límites del mundo universitario o de una disciplina profesional como pueda ser la de los profesores de filosofía.
Efectos, todos ellos, inevitables, porque la obra filosófica de Bueno se extiende a muy diversos campos, desde el científico al religioso, del político al económico, del ético al moral, sin desdeñar aspecto alguno de una realidad de la que el propio sistema forma parte. Ajeno a cualquier tipo de afectación académica, Bueno ha visitado las más distinguidas instituciones, pero también ha debatido en los más modestos locales obreros o de barrio. Erudito de la Historia de la Filosofía, acaso precisamente por ello, don Gustavo ha analizado las Ideas vulgarmente sublimes, pero también ha sabido prestar la debida atención y cuidado al enfrentarse a cuestiones que algunos de sus colegas consideran naderías. Sirvan como ejemplo los profundos análisis que de la televisión ha realizado.
Bueno cumple hoy 89 años y pocos medios de comunicación repararán en dicho dato, pues muchos de ellos, atados, por lo demás, a lo inmediato, deben su éxito comercial e ideológico a algo de lo que Bueno, como filósofo emparentado con Sócrates, anda sobrado: la impiedad. Porque, en efecto, el calceatense, filósofo en español ajeno a las modas, ha sabido mantener un nivel de crítica tal, que lo ha situado lejos del servilismo que conduce en muchas ocasiones a recibir la atención de los focos.
Poco pueden importar, sin embargo, semejantes cuitas, pues al cabo, algunos de sus más lejanos precedentes, los filósofos griegos junto a los que, por su talla, hemos de situar a Bueno, también supieron de los peajes de la democracia.
En un día como hoy, nada mejor que acudir a la estantería o a la red, y estudiar su vasta obra, deseando que su firmeza y generosidad permanezcan intactas por mucho tiempo.

Iván Vélez

lunes, 25 de febrero de 2013

Eucaristía equina


Artículo publicado el domingo 24 de febrero en el periódico en línea Cuenca News:


Eucaristía equina
Desde hace semanas los medios de comunicación vienen ocupándose de un fraude alimenticio: el consistente en la incorporación de carne de caballo a las hamburguesas que se comercializan en el cada vez menos pletórico mercado de bienes español. La presencia de cierta cantidad de tal carne, sustituyendo a parte de la de vacuno, que es la habitual en este tipo de producto, supondría una actualización del viejo dicho, «dar gato por liebre», en una época en la que el empobrecimiento generalizado abriría la puerta a la novelesca picardía española.
Tras los burbujeantes años que han precedido a la actual situación de crisis económica y política, muchos son los ajustes a los que ha debido someterse la sociedad española, entre los cuales cabe citar el abandono o desprendimiento de un gran número de caballos con los que muchos compatriotas se solazaban en sus ratos de ocio. Cabe pensar que algunos de esos caballos hayan hallado su fin en la industria charcutera…
Pese a todo, las autoridades sanitarias se han apresurado a aclarar que nada malo ocurrirá a quien hinque el diente en las fraudulentas hamburguesas. Sin embargo, tan tranquilizadoras palabras no han acabado con el caso. Cabe, por tanto, preguntarse si el revuelo se hubiera mantenido si en lugar de caballo, las trazas encontradas fueran de otro tipo de animal. Y a ello venimos a parar, pues si no erramos en el análisis, que el fraude haya alcanzado tal popularidad se debe precisamente a que se trata de caballos. Veamos.
En la novela, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, en la que se inspira Blade Runner, el más preciado tesoro que un hombre puede tener, en un mundo marcado por la cibernética, es un animal real. De ahí su elevada cotización. En las cuevas del Magdaleniense, las paredes están repletas de representaciones de animales, en su amplia mayoría, de bóvidos y equinos. Los animales, en concreto la relación de los hombres con éstos, es la constante entre estos dos extremos marcados por la Paleontología y la ciencia ficción. Entonces, ¿cómo dar una explicación a semejante persistencia?
La respuesta la encontramos en la obra del filósofo español Gustavo Bueno, en el sistema conocido como Materialismo Filosófico. Según el calceatense, las relaciones -temor, acecho, adoración…-, entre hombres y animales de la macrofauna, constituyen el origen de las religiones, en su fase primaria. En consecuencia, las cavernas y sus pinturas se reinterpretarán como primitivos templos que preceden a los repletos de deidades zoomorfas de Egipto o Mesopotamia. Fases de religiosidad superadas y combatidas por las religiones terciarias o «del libro», el decaimiento de la Iglesia Católica en Occidente no ha sido suficiente para la implantación de un ateísmo que orille el anticlericalismo que especialmente profesan muchos «hombres de izquierdas» atrapados en toda suerte de deísmos o teísmos más o menos imprecisos. En efecto, la racionalidad católica contuvo en la medida de lo posible que ciertos componentes de religiosidades pretéritas volvieran a aflorar. Sin embargo, la influencia de tal Iglesia ha decrecido significativamente dejando que los antes llamados brutos, recobren parte de su protagonismo ahora no ligado a los trabajos o la reproducción con fines alimenticios.
La España actual, liberada de la antaño habitual presencia de sotanas –por más que algunos feroces comecuras se crean asediados por crucifijos- ha permitido, incluso, que muchos de los objetivos del Proyecto Gran Simio lleguen al Congreso. Sin llegar a tales extremos, comer caballo repugna hoy a muchos, y no sólo por cuestiones gastronómicas relacionadas con el sabor. Comer esa carne remite a Bucéfalo o Babieca –montados acaso por antidemócratas asesinos-, pero también a animales muy cercanos y a menudo bellos y majestuosos. Pero también, comer caballo, en una época marcada por el auge de animalistas y veganos, será comer un trozo de una suerte de deidad recuperada.
De un modo coherente con tan potente ideología, el reino animal, sacralizado, será una parte de otro de mayor entidad: la Madre Tierra, a la que unos pretendidamente sabios pueblos indígenas ajenos al progreso tecnológico, han seguido respetando sabiamente. El hombre, también el que acude a las decadentes hamburgueserías, deberá replegarse humildemente, borrando, en la medida de sus posibilidades, su bárbara huella.

Iván Vélez

lunes, 24 de diciembre de 2012

De un mecánico universo

Artículo publicado en Cuenca News el lunes 24 de diciembre de 2012:
De un mecánico universo

             Ha aparecido recientemente un nuevo libro del filósofo Carlos M. Madrid Casado (Madrid, 1980): Laplace. La mecánica celeste -RBA, 167 págs.- que lleva por elocuente subtítulo la siguiente exclamación: ¡Este Universo funciona como un reloj!
La obra resulta ser, pero no solo, una semblanza del matemático francés Pierre-Simon Laplace (1749-1827). Y decimos no solo porque, como le ocurre a un Carlos Madrid que no es únicamente filósofo sino también matemático, el volumen que se distribuye por los quioscos es mucho más que una biografía. En efecto, en las páginas de este libro podemos asistir a la recreación del agitado ambiente científico que sirvió para tomar el camino abierto por Newton y dejar atrás definitivamente las turbulentas teorías de Descartes.
Laplace es, obviamente, el hilo conductor de una obra que pone el punto de mira en una época crucial en lo científico, pero también en lo político. No en vano, muchos fueron los hombres de ciencia, los sabios ya convertidos en científicos, que compatibilizaron laboratorios y tribunas con mayor o menor fortuna. Entre ellos destaca el brillante y astuto Laplace, crucial en el campo matemático pero no menos imprescindible en la construcción de un nuevo mundo en el que muchos hombres dejaron de ser vasallos para convertirse en ciudadanos.
Guillotinas, derivadas y enseres de laboratorio estuvieron tan involucrados en una revolución como las más sublimes ideas que la ilustran, por más que el  más ingenuo idealismo ignore tales instituciones. Es en un tiempo tan convulso en el que Laplace fue capaz, en ocasiones recurriendo a ardides no precisamente limpios, de desarrollar una carrera que hoy sigue vigente en las aulas pero también en una vida medida en los nuevos patrones y magnitudes por él impulsados desde los aledaños de un poder al que siempre supo estar próximo.
Al margen de estas cuestiones, el centro de tan ameno libro lo constituye la gran aportación de Laplace en relación con la demostración de que el mundo, y ello al margen de que posteriormente sus aportaciones hayan sido cuestionadas, era mucho más estable de lo que se creía. El determinista Laplace, apartó del mundo la correctora y protectora mano del Dios con atributos de relojero que el teólogo Newton había incorporado a su Ley de Gravitación Universal.
El universo de Laplace espantaba los temores de un cataclismo cósmico. Dos siglos más tarde, los últimos días de 2012 han servido para ver hasta qué punto grandes áreas de “la generación más preparada de la Historia de España” y muchos de sus medios de información, entre bromas y veras, daban pábulo a la extravagante teoría maya del fin del mundo, si no en la estricta creencia de un colapso físico, en la fe en un giro espiritualista que acaso sea aún más infantil que los pavores del tiempo aludido. Contra semejantes delirios siguen siendo muy útiles tanto la nada supersticiosa obra de Laplace como el magnífico libro de Carlos Madrid.
Iván Vélez

domingo, 14 de octubre de 2012

Entrevista a Alfonso Vázquez Salazar

Cuenca News, 14 de octubre de 2012
Entrevista a Alfonso Vázquez Salazar
“La generación del #YoSoy132 quizá no sea la generación de la revolución en México, pero sí puede serlo de la gran reforma que necesita nuestro país”


Alfonso Vázquez Salazar (México D.F., 1978) es Licenciado en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en cuyo Colegio de Filosofía se desempeña. También es editor de la sección cultural “Misil” de la Revista Consideraciones, y el pasado año participó en el libro colectivo: Cámara nocturna. Ensayos sobre Salvador Elizondo (CONACULTA, 2011). Hoy forma parte de la asamblea #YoSoy132 Académicos, integrada en la parte orgánica del movimiento #YoSoy132. Esta, al margen de los méritos señalados, es la razón por la que se ha prestado a responder, para Cuenca News, a una serie de preguntas relativas a tan célebre fenómeno político y social.

¿Podría describirnos la génesis y objetivos de #YoSoy132?

El movimiento #YoSoy132 surge a partir de las muestras espontáneas de solidaridad de los usuarios de las redes sociales con los estudiantes de la Universidad Iberoamericana en protesta contra Enrique Peña Nieto, candidato presidencial priísta, durante su visita a ese centro de estudios el 11 de Mayo de 2012.
Ese día fue conocido como el “viernes negro” de Peña Nieto, por marcar un punto de inflexión en la dinámica de la campaña electoral por la presidencia de México, debido a que por primera vez el candidato puntero se enfrentaba a una protesta de los estudiantes universitarios, que le reclamaban, entre otras cosas, la represión en San Salvador Atenco durante su gestión como gobernador del Estado de México y la corrupción de su partido.
Pronto las protestas se difundieron a través de Twitter, Facebook y YouTube, y como éstas iban en ascenso, el candidato del PRI tuvo que refugiarse en los baños de la Universidad Iberoamericana hasta poder salir del campus apoyado por sus escoltas.
Por la noche, el noticiero principal de Televisa, conducido por Joaquín López Dóriga, minimizó las protestas y mediante una manipulación de las imágenes sugirió que habían sido encabezadas por integrantes de grupos sociales y partidarios ajenos a la Universidad Iberoamericana. Lo mismo hizo Luis Videgaray, coordinador de la campaña de Peña Nieto, quien afirmó que los estudiantes habían sido manipulados por grupos ajenos a ese centro educativo, señalando que la visita de su candidato había sido un éxito.
A raíz de la manipulación informativa de Televisa y las declaraciones de los voceros del PRI, 131 estudiantes de la Universidad Iberoamericana que participaron en las protestas contra Peña Nieto realizaron un video en donde con credencial en mano manifestaban que ellos habían participado por convicción propia sin que nadie los hubiera obligado o manipulado.
El video se difundió por las redes sociales y en respuesta los usuarios de las mismas crearon el hashtag #YoSoy132 solidarizándose y apoyando a los 131 estudiantes de la Ibero que aparecían en el video. Después, otros actores de las redes sociales como ANONYMOUS convocaron a una gran marcha contra Peña Nieto del Zócalo al Ángel de la Independencia el sábado 19 de Mayo con la finalidad de que se evidenciara que el rechazo a Peña Nieto entre los usuarios de las redes sociales y los jóvenes era real; MORENA (Movimiento por la Regeneración Nacional), la organización que impulsó junto al PRD, PT y Movimiento Ciudadano, la candidatura presidencial del izquierdista Andrés Manuel López Obrador se deslindó de la marcha por considerarla ambigua e hizo una convocatoria para otra en apoyo a AMLO el domingo 20 de Mayo. Ambas manifestaciones fueron masivas, exitosas y pacíficas.
El miércoles 23 de Mayo, los alumnos de la Ibero convocaron a una manifestación contra la manipulación informativa y por la democratización de los medios de comunicación masiva en la Estela de Luz –monumento construido por Felipe Calderón para conmemorar el bicentenario de México,  que ha sido apropiado de manera simbólica como el monumento a la ignominia por los más de 70 000 muertos por la guerra contra el narcotráfico que van en el sexenio calderonista–, pero el evento se convirtió en una marcha de protesta contra Peña Nieto y Televisa que se sintetizó en las consignas: “¡Aquí se ve, aquí se ve, que Peña Nieto Presidente no va ser!” y “¡Si hay imposición, habrá revolución!”. Además, la movilización tuvo un carácter multitudinario, enérgico, festivo y sobre todo espontáneo.
El sábado 26 de Mayo se realizó la primera asamblea interuniversitaria en la UNAM para intentar darle una organización a la movilización convocada por las redes sociales y que se centraba en el rechazo a la imposición de un candidato en cualquiera de sus formas y por la democratización de los medios de comunicación. 

¿#YoSoy132 tiene conexiones con partidos políticos o pretende ser una alternativa?

Desde su arranque, #YoSoy132 se manifestó como un movimiento social, político y apartidista. El movimiento asume el horizonte de la organización y la acción política para impulsar transformaciones sociales, pero se desmarca de cualquier partido político mexicano.
Cabe mencionar que en México se vive una crisis de los partidos políticos, sobre todo los que se denominan de izquierda. Esto ha propiciado una crisis de la representatividad y de la legitimidad institucional que sólo es el reflejo de una más severa: la crisis orgánica del Estado mexicano, motivada por múltiples factores, aunque particularmente atizada por la implementación del neoliberalismo desde 1982.
Es sano que el movimiento #YoSoy132 se encuentre alejado de los partidos políticos, pues con ello se posibilita la organización de una fuerza política alternativa que podría replantear el debate ideológico que la izquierda mexicana ha abandonado en los últimos treinta años y construir un programa político centrado en la necesidad de reformular la democracia en México, esto es, de pensarla más allá del paradigma electoral, y de abatir la desigualdad social.
De lo que debe cuidarse el movimiento es de rechazar la figura misma del partido político, que sigue siendo el instrumento organizativo más eficaz para disputar el poder del Estado a través de un programa ideológico claro, coherente y puntual capaz de construir un proyecto hegemónico en la sociedad. El concepto de “apartidismo” sólo quiere decir independencia de los partidos políticos existentes en México, que han impedido el ejercicio efectivo de la democracia en nuestro país, pero no rechaza, o al menos no se ha planteado hasta el momento, la figura del partido político como un instrumento de la sociedad para organizarse y disputar el poder.

Con respecto a la llamada Primavera árabe ¿qué juicio le suscitan tales movimientos desarrollados en el mundo musulmán?

Son expresiones políticas de gran complejidad, pero que se han inscrito en una recuperación de la tradición islámica frente a procesos de modernización política tan necesarios en esos países. Parecería que lejos de ser revoluciones políticas, comprendidas en clave marxista como procesos históricos de transformación de las relaciones sociales, más bien son revueltas políticas o teocráticas que comportan elementos sumamente conservadores. A mi juicio, esas revueltas se emparentarían más con los procesos de implantación de regímenes islámicos en Oriente medio, como fue el caso de la revolución iraní de 1979, que con procesos revolucionarios de transformación social.
#YoSoy132, tiene una dinámica propia, inscrita en un reclamo político: aspirar a una democracia efectiva en un país en donde ni siquiera se cumplen las condiciones mínimas para su implementación meramente procedimental y en señalar que para que una democracia sea auténtica, y no un mero simulacro, tienen que existir medios de comunicación que transmitan de una manera veraz la información. 
Lo único que quizá tengan en común ambas movilizaciones son el uso de las redes sociales como instrumentos de comunicación alternativa y que ambas surgieron en la “estación violenta”, como dijera Paz, de la primavera; pero fuera de eso yo no vería más similitudes. 

¿Existen, por el momento, paralelismos entre #YoSoy132 y el movimiento español 15M? ¿Ve en ellos algún peligro o deriva?

Ahí creo que existen más paralelismos. Ambos movimientos le dan un peso sumamente importante a las asambleas. Esto no me parece negativo en un principio. Pienso que el movimiento #YoSoy132 ha tenido la virtud de reivindicar a las asambleas como espacios históricos de organización y deliberación política, sin olvidar que las asambleas son un medio para avanzar en la edificación de una estructura cada vez más eficaz que debe trazar una línea ideológica clara, articulada con un discurso político estratégico definido y muy acotado, acompañado a su vez de un programa con objetivos muy precisos.
El riesgo del #YoSoy132, es que no sea capaz de darle a las asambleas su justo papel como instrumentos de organización y deliberación, y que se pierda en el asambleísmo, es decir, en pensar que las asambleas son el fin del movimiento y no el medio para la construcción de una estructura organizativa más sólida. Una estructura con esas características, a su vez, permitiría que las acciones contra la imposición de Peña Nieto sean en verdad contundentes y efectivas.
Otro de los riesgos o peligros para el #YoSoy132 –en realidad no puedo opinar mucho sobre el 15M–, es la dispersión: que no sea capaz de leer adecuadamente la coyuntura política y que se extravíe en una ampliación de objetivos que en realidad no forman parte de su agenda.
Su lucha nació para rechazar la imposición de un candidato presidencial apoyado por las televisoras y demás poderes fácticos en una coyuntura muy específica: la electoral. Por ello, su discurso político tiene que ser coherente e inscribirse en el rechazo de esa imposición hasta las últimas consecuencias, con plena conciencia de la correlación de fuerzas y de las posibilidades reales para impulsarlas. Debe prevalecer la racionalidad y la viabilidad política en las acciones, y rechazar todo voluntarismo.
El peligro es que se aleje de ese objetivo –rechazar e impedir la imposición de Peña Nieto mediante la exigencia de anulación de las elecciones– que en este momento agrupa a buena parte de la sociedad mexicana, y comience a dispersar sus objetivos hacia demandas múltiples y en el afán de oponerse a todo termine por no combatir ni transformar nada.
Por eso, debe cuidarse de asumirse como un movimiento antisistémico, esa es una deriva que al parecer también presenta el 15M. Los movimientos antisistémicos se caracterizan más por su voluntarismo, que por la construcción de una organización política fuerte, incluso partidista; por su dispersión más que por la acotación estratégica de objetivos; por la retórica altermundista más que por la teoría explicativa de la realidad social. De todo ello debe prevenirse el #YoSoy132.

¿Qué futuro o final prevé para Yo soy 132?

El final es de pronóstico reservado. Como dije, el movimiento surge de una coyuntura política muy específica que es la electoral. Su importancia radicó en la eficacia que demostró para insertarse con arrojo, frescura e imaginación en dicha coyuntura. #YoSoy132 puede evolucionar hacia una gran estructura político-partidaria que genere nuevos cuadros dirigentes para México.
El detonante pueda ser un gran foro o congreso universitario como surgido en la ciudad de Córdova en 1918 cuando se peleaba por la autonomía de aquella Universidad, que siente las bases de una gran confederación universitaria que establezca lazos con otras centrales estudiantiles en América Latina y demás países, pero para ello debe establecer con claridad sus objetivos: una reforma política que transforme en profundidad la vida pública de México, es decir, plantear una reforma del Estado que vaya más allá de las reformas electorales que han sido diseñadas para impedir el acceso de la izquierda al poder del Estado, y que esa reforma establezca las reglas de regulación de los medios de comunicación como las televisoras.
Su agenda es fundamentalmente democrática, y sobre ese punto se tiene que avanzar; ya después veremos lo que sigue.
El porvenir de #YoSoy132 depende de su imaginación política, pero fundamentalmente de la consciencia del papel histórico que en este momento le toca desempeñar en México. Quizá la generación del #YoSoy132 no sea la generación de la revolución en México, pero sí puede serlo de la gran reforma que necesita nuestro país. No es poca cosa, si tomamos en cuenta que los liberales de la segunda mitad del siglo XIX encabezados por Benito Juárez lucharon por fortalecer el Estado y limitar los poderes fácticos de esa época –la milicia y el clero–,  que intentaban rebasarlo e imponer su agenda.
Ahora le corresponde a esta generación luchar por limitar estos poderes que se concentran en los medios de comunicación masiva como son las televisoras.
El futuro, de cualquier modo, es de pronóstico reservado porque la historia no ha terminado.

Iván Vélez

jueves, 2 de agosto de 2012

La sombra del vampiro

La sombra del vampiro
Artículo publicado el 1 de agosto de 2012 en Cuenca News:
http://www.cuencanews.es/index.php?option=com_content&view=article&id=19237:la-sombra-del-vampiro&catid=39:opinion&Itemid=556

Leoncio González Hevia (Illas, España 1970) acaba de publicar un libro titulado La sombra del vampiro. Su presencia en el séptimo arte (Cultiva Libros, Madrid 2012), obra que trata en torno a unos seres de gran presencia en la ficción y aún en la vida cotidiana, ya sea en el tercer sentido que le da el Diccionario de la RAE en su tercera acepción -persona codiciosa que abusa o se aprovecha de los demás- ya en los que denotan, con mayor o menor carga espiritualista, debilidad por el encarnado caudal que circula por las venas.
Si el libro supone, en su mayor parte, un análisis de un gran conjunto de vampíricas obras, es del mayor interés la introducción que abre el volumen, pues en ella se nos aparece el filósofo que González Hevia es: un filósofo materialista que ha bebido con provecho y deleite en las fuentes abiertas por Gustavo Bueno. Y nos explicaremos.
De la lectura de estas páginas cabe esperar la sorpresa que experimentarán muchos al ver que nuestro autor califica de «cine religioso» a este género por el que Drácula y otras noctámbulas criaturas se mueven con solvencia. La razón para colocarle tal etiqueta a estos filmes, hemos de buscarla en una filosofía de la religión que reconoce como núcleo de la primera fase de la misma a entidades dotadas de voluntad, a númenes o animales con los que los hombres del Paleolítico se relacionaron. Si estos, los animales, fueron los primeros dioses, sus atributos contribuirán, en una segunda fase de religiosidad, a construir criaturas híbridas como puedan ser los vampiros. Se trata, en definitiva, y así lo hace González Hevia en torno a esta cinematografía y la literatura que la sustenta, de demostrar la divina animalidad de los vampiros, circunstancia que le sirve para, con gran erudición, exponer las discusiones históricas en torno a estos seres. Se abre de este modo, una disyuntiva consistente en, por una parte, una teoría demoníaca que permite que el Diablo pueda resucitar difuntos que darán lugar a vampiros; y una segunda de carácter divino que consistirá en la transferencia al Demonio, por parte de Dios, de tal poder. Un problema que encontró solución, desde la racionalidad católica, en la afirmación de la inexistencia de tales númenes, que quedarán desplazados al terreno de lo fantástico.
Pese a todo, y dejando atrás unos debates en los que participó el propio Sto. Tomás, al auxilio de la operatividad fabuladora del mito, acudirá la Medicina, sirviendo ejemplos de catalepsias y entierros prematuros –el lector recordará aquí el relato de Poe-, pestes, hematomanías, necrofilias y otras patologías hábilmente explotadas por avisados escritores, periodistas y cineastas.
Es tras esta profunda y concisa introducción, sustentada, por otra parte, en interesantes indagaciones etimológicas, cuando González Hevia comienza el exhaustivo repaso por una cinematografía que le permitirá, no sin una ironía muy de agradecer, ir desgranando un gran número de películas en las que, unidas a consideraciones históricas o técnicas, el autor ejerce la crítica sin renunciar a mostrarnos sus gustos estéticos aplicados tanto al séptimo arte como a los intérpretes y directores que han hecho posible la terrorífica y a veces erotizante confección de tal género.
Es precisamente en algunas películas: No de esta tierra (pág. 29), Reina de sangre (pág. 38) Lifeforce (pág. 68) o 30 días de oscuridad (pág. 92), donde entran en escena otros seres con gran presencia cinematográfica: los extraterrestres. Corpóreos alienígenas que, protagonistas de otro género de cine religioso, bien pudieran ser diseccionados, con tan buen pulso como lo han sido los vampiros, por el preciso bisturí de Leoncio González Hevia.

Iván Vélez

sábado, 14 de abril de 2012

Entrevista a Ismael Carvallo Robledo

Entrevista a Ismael Carvallo Robledo en Cuenca News.
http://www.cuencanews.es/index.php?option=com_content&view=article&id=17404:ismael-carvallo-desde-mexico-se-mira-mucho-a-espana-pero-mas-que-un-espejo-lo-que-se-ve-es-un-espejismo&catid=1:local&Itemid=596


Entrevista a Ismael Carvallo


Ismael Carvallo Robledo, filósofo mexicano, asesor de Marcelo Ebrard -alcalde electo de Ciudad de México integrado en el Partido de la Revolución Democrática-, conductor del programa de televisión Plaza de Armas (http://www.plazadearmas.tv/debate.htm) y activo colaborador de diversas revistas internacionales, ha pasado por España y ha dedicado parte de su preciado tiempo a realizar esta entrevista paracuencanews, que se desarrolla antes de su partida hacia Oviedo, donde impartirá una conferencia y grabará un programa de televisión.
A finales del siglo XVIII, el conquense Fermín José Fuero viaja a Chiapas para hacerse cargo del obispado que ocupara Las Casas al que Bolívar llamó, en su Carta de Jamaica, «Apóstol de la América» ¿Qué le sugiere el nombre de Chiapas?

Su pregunta remite inevitablemente al movimiento de insurgencia neo-zapatista que, hace casi 10 años, se convirtió en referente mundial. En varios países de Europa (España, Italia, Grecia) produjo verdadero furor. Aún hoy en día sigo cruzándome con españoles o italianos que lo primero que hacen es preguntarme sobre el Sub-comandante Marcos o sobre el zapatismo. No hay manera de agarrar eso por ningún lado. El neo-zapatismo es el resultado de dos tendencias generales: por un lado, es la resultante de los movimientos de guerrilla que, a partir de los 60, se afianzan en el sur del país (Guerrero, Chiapas), en las montañas, literalmente; por el otro, y aquí está la clave de su corrupción y deriva política desde mi punto de vista, el neo-zapatismo pasó a ser el referente de lo que suele llamarse «nuevos movimientos sociales» (anti-globalización, anarquismo, indigenismo, antropologismo, etc., etc.). Al pasar de una estrategia política de corte marxista-leninista (y, si se quiere, incluso guevarista) a la retórica social, ética y emancipatoria, el zapatismo ha terminado por ser una caricatura de sí mismo, han perdido la perspectiva del Estado y del poder del Estado.

¿Qué papel ha jugado la Iglesia o las iglesias en este y otros movimientos revolucionarios?

La iglesia católica es una institución muy compleja, es un complexio oppositorum, como suele decirse, en donde una variedad de corrientes y vectores ideológico-políticos co-existe en una dialéctica muy característica. Aquí la teología de la liberación y el protestantismo son fundamentales. El indigenismo y el neo-zapatismo no se entiende al margen de estas dos corrientes y de los clericales revolucionarios. Se da un escenario interesante y paradójico: quienes consideran que el neo-zapatismo es un movimiento de izquierda ignoran que en esa vena anarquista que lo recorre vascularmente lo que hay es agua bendita, es agustinismo político: es la sociedad civil contra el Estado. La relación entre la teología de la liberación y la Iglesia católica es la misma que, por ejemplo, se dio con los albigenses. Es el anarquismo frente al Estado, Bakunin contra Marx, porque, atención, Marx sabía siempre, como buen hegeliano que era, que el Estado es la figura fundamental de la historia y de la política.

Entiendo que percibe al indigenismo como una amenaza para la nación mexicana.

A ver, no solamente para la nación mexicana: el etnologismo es una amenaza para toda nación política. Y este es un argumento jacobino, pero, otra vez, la supuesta «izquierda» de los movimientos sociales de la que te he hablado ya no puede ver esto. Es un problema tremendo: se ha perdido la escala del Estado (del estado nacional) para entender la política. Si tú lees a Maquiavelo, a Hegel, a Marx o a Lenin, sabes que estás leyendo a hombres que hacían política o que sabían lo que era la política y el poder del Estado. Pero ahora lo que se lee es basura metafísica e ideológica, orientada más a cuestiones éticas, psicologistas, de identidad, de cultura. Tú ya no puedes hablar de política con un activista de los movimientos sociales, mucho menos con un indigenista.

Dado que el problema de la indefinición de la actual y autodenominada izquierda afecta a toda  Hispanoamérica, ¿qué puede decir de los dos grandes referentes izquierdistas: Venezuela y Cuba?

El problema fundamental es que no se ha procesado, al nivel de una teoría de la política, de la historia y del Estado con la potencia y sistematicidad necesarias, el colapso de la Unión Soviética en tanto que realización histórica de lo que fue el socialismo real, de la izquierda real. Tenemos entonces a regímenes como el cubano o el venezolano que conjugan esa retórica de los «movimientos sociales» (anti-globalización, indigenistas, indignados, etc.) con la necesidad operatoria del ejercicio del poder del Estado. Entonces, el maniqueísmo anti-yanki que con facilidad se aprecia en cualquier manifestación anti-globalización afecta a un régimen como el de Chávez  para llevarlo a alianzas geoéstratégicas con el mundo islámico (como ocurre en el caso del Irán de Ahmadinejad). Pero, claro, si se pierden los referentes marxistas o materialistas, es imposible enterarse de que el Islam o el indigenismo son incompatibles con el más elemental esquema de racionalidad crítica objetiva y política. En definitiva, si como fruto de procesos revolucionarios los regímenes cubano o venezolano tienen un cierto grado de legitimidad histórica, nada garantiza que no se pierda el rumbo ni que, peor aún, sus dirigentes incurran en decisiones imprudentes y catastróficas. 

¿Qué papel juega España en este tablero ideológico-político?¿Se mira México en el espejo español?

Pues sí, se mira mucho a España desde México, pero más que un espejo, lo que se ve es un espejismo. España vendió al mundo hispanoamericano lo que yo he llamado el mito de la transición democrática. Para quienes han tenido interés en promoverse como paladines de la democracia (Felipe González, analistas o ideólogos españoles) lo que ocurrió en el 78 fue un proceso exitoso y lleno de glorias épicas. Pero para mí es un proceso completamente errático y condenado al fracaso histórico. La clave del problema es el maniqueísmo izquierda-derecha desde el que se interpreta la guerra civil y el período posterior. La socialdemocracia del PSOE ha querido situarse como heredera de la República, y ha querido hacer de los republicanos derrotados un grupo de corderos democráticos y tolerantes, ignorando, desde su miseria ideológica que les impide hablar de Stalin o de Marx, que detrás de los republicanos estaba trabajando también el estalinismo, la dictadura del proletariado. Y no es que esté yo contra Stalin, mi posición no es liberal, es materialista, dialéctica y, sobre todo, realista en términos políticos. Pero en todo caso, yo creo que la miseria está tanto en el PSOE como en el PP, los dos son presas de la ideología sublime de la democracia y el diálogo, y no tienen agallas políticas ni entereza ideológica para defender la unidad nacional de España y están sometidos a los separatismos, cuyas raíces ideológicas son completamente racistas y reaccionarias, igual que el indigenismo. Pero son tan indoctos que piensan que hablar de la nación española es hablar de Franco o de José Antonio nada más, olvidando todo lo que pasó y se quiso resolver, desde ambos lados del Atlántico, en las Cortes de Cádiz hace dos siglos. Pero en México tampoco se entienden las cosas a esta escala: para México sólo hay dos cosas: la derecha y la izquierda, el PP y el PSOE. Todo lo demás queda en las sombras. No se entera nadie en México de que el PSOE fue la continuidad del franquismo bajo otras morfologías.

Pese a todo, las relaciones entre Hispanoamérica y España siguen siendo importantes. Tanto en el terreno ideológico como en el político, y parafraseando a Lenin: «¿Qué hacer?».

A mí me parece que hispanoamericanos y españoles estamos ante un proceso dilatadísimo de escala universal, de historia universal. De manera general, a los americanos nos educan (me refiero a las coordenadas globales para interpretar nuestras historias nacionales) a despreciar el pasado virreinal mal llamado colonial. Imagino que en España puede que ocurra algo que, si no es idéntico, puede apuntar hacia la misma dirección: despreciar el pasado imperial español considerándolo como una aberración de la historia. Pero si unos y otros despreciamos el pasado común, terminamos en un complejo y en un autodesprecio tremendo. Lo que hay que hacer es desmontar ese complejo. Mirar la historia dialécticamente, entender la escala de la partida que se jugó desde el siglo XVI y no despreciar eso: tomarlo con estoicismo.

¿Hay algo más que quisiera añadir para finalizar esta entrevista?

Pues sólo añadiría algo que puede servir para ejemplificar las relaciones entre España y América. Es una anécdota que cuenta José Vasconcelos en sus memorias. Cuando residía en España, por ahí de los años 30 del siglo pasado, tuvo ocasión de acudir a un evento de carácter hispanoamericano, con escritores e intelectuales. Ahí estaban Valle Inclán y Unamuno. Cuando habló el primero, dijo que, claro, el español era la lengua en la que escribía pero que, en realidad, su lengua materna era el gallego. Unamuno hizo lo propio, afirmando también que, aunque escribía en español, y aunque fuera ésta la lengua que nos hermanaba a unos y otros, su lengua materna era el vascuence. Vasconcelos cuenta entonces la extrañeza que le produjo todo esto, al oír a españoles reproduciendo el complejo eterno del que aquí hemos hablado. Entonces, cuando llegó su turno para hablar, se levantó y les dijo lo siguiente: «¿Pero va a tener que ser un mexicano el que tenga que decir en España que su lengua materna es el español?». Algo así creo que me pasa, a casi ya cien años de haber pasado Vasconcelos por aquí. Y no digo esto porque me crea yo Vasconcelos, lo digo porque el problema de España sigue irresuelto, y eso definitivamente no puede dejar de concernir a América, porque así como España hizo a América, América ha hecho también a España.

Iván Vélez

viernes, 2 de marzo de 2012

Éntasis

Cuenca News, viernes 2 de marzo de 2012.
http://www.cuencanews.es/index.php?option=com_content&view=article&id=16683:entasis&catid=59:entasis&Itemid=658


Éntasis

Hace un año daba inicio a esta columna cuyo título remite a uno de los clásicos atributos de las mismas: el éntasis, es decir, el abultamiento que se le daba al fuste para corregir el efecto óptico de adelgazamiento producido al contemplarla desde la lejanía.


Viene esto a cuento porque a menudo la actualidad conquense, como la de otras provincias, tiende a mantenerse en el ámbito de lo local, en la pequeña escala doméstica que tan bien ilustra el manido recurso al habitual ¡ea!. En demasiadas ocasiones se echa en falta una perspectiva más amplia, la que permite que el éntasis resulte operativo y verdaderamente corrector.
No faltan, sin embargo, argumentos que avalen este conformismo conquense, pues la provincia, severamente despoblada, apenas halla en su capital estímulos que no puedan encontrarse en cualquier urbe de la periferia de las grandes capitales españolas, hecho al que hemos de añadir la devastadora situación, insistimos, de un campo en el que el hombre empieza a ser un elemento exótico en medio de joyas patrimoniales que languidecen o se derrumban, como se puede comprobar al atravesar los vacíos municipios y aldeas.
Como detenida en el tiempo, Cuenca se nos presenta idéntica a sí misma, y las alternativas que a menudo se manejan van en la dirección de la búsqueda de hechos diferenciales, de particularidades en las que se sospechan los beneficios que en otras latitudes ha tenido el ahondamiento en la raíz.
Lo que ha pretendido quien escribe esta última columna, es justo lo opuesto. La suerte de Cuenca, así me lo parece, debe ir unida a un proyecto, primero español y luego hispano, que dote de sentido a las iniciativas e infraestructuras que reclama la provincia, pues como hemos visto a través de ejemplos como el de Covarrubias, sólo la inserción en cuestiones de amplia escala –el propio idioma español- pueden dar los frutos apetecidos en una provincia que debe huir de todo atisbo de provincianismo.
Así se ha pretendido, tratando temas de escala nacional o relacionando los locales con ésta, desde este pequeño espacio hipóstilo del modesto Cuenca News al que veremos cómo afecta la erosión del tiempo.
Iván Vélez

viernes, 3 de febrero de 2012

Hombres del régimen

Artículo publicado el 3 de febrero en Cuenca News:
http://www.cuencanews.es/index.php?option=com_content&view=article&id=16194:hombres-del-regimen&catid=59:entasis&Itemid=658


Hombres del régimen

Hace un par de semanas fallecía Manuel Fraga Iribarne y con su muerte se venía abajo una de las más graves acusaciones que sobre su partido han lanzado lo más rigoristas observantes de la ideología que envuelve la democracia coronada del 78: la conexión, por no decir continuidad, que por medio de la figura de Fraga, se establecía entre el PP y el franquismo, régimen del que la Constitución vigente se habría alejado.
Muerto el general gallego, los españoles, así nos lo recuerdan de tanto en tanto los que se definen de forma imprecisa como «demócratas», «nos dimos un régimen democrático». La afirmación no por repetida carece de solidez, pues más que «los españoles», cabría decir que fueron unos y no otros grupos de españoles los que redactaron  aprobaron el celebrado texto. Es precisamente dentro de un escogido grupo de españoles aludidos, el conformado por los llamados «padres de la Constitución», donde hemos de ubicar al brillante hombre de leyes muerto recientemente.


En definitiva, Fraga, ministro con Franco, es una figura fundamental en este tiempo postfranquista coronado por quien jurara los principios del Movimiento Nacional, circunstancia que obliga a preguntarse por la ruptura efectiva entre estos dos tiempos políticos. En efecto, frente al pretendido corte histórico, se alza uno de los lemas fundamentales de la Transición: «de la ley a la ley», proceso en el cual ha de inscribirse una ley, la de Amnistía hoy fuertemente criticada desde algunos sectores políticos y sociales. Fraga, por tanto, es una figura que ilustra la continuidad entre dos tiempos históricos menos antagónicos de lo que pueda parecer. El ejemplo de su trayectoria da cuenta incluso de las transformaciones que se han dado en España desde la Guerra Civil. Sirva de ejemplo el hecho de que el mismo hombre que en 1968 consideraba «delito defender y exaltar el idioma gallego», es el mismo que, mirándose en el espejo de Pujol, impulsó la inmersión lingüística en Galicia.
Tal capacidad de adaptación explica en parte unos homenajes post mortem a los que se ha adherido la  práctica totalidad de los partidos hegemónicos del actual régimen, los mismos que son incapaces de ver más allá de una crisis económica que encubre otra de mayor calado, y que, en gran medida, explica lo ocurrido en el terreno que abarca desde las macrocifras y la bolsa de la compra. Ninguna formación, salvo las que programáticamente proponen la destrucción de la Nación española propone medidas que vayan dirigidas en el sentido contrario, en el de un fortalecimiento que consideramos imprescindible para iniciar una sólida recuperación.
Finalicemos. Un mes antes de su óbito, el partido fundado por don Manuel recibió por parte de los españoles un grado de confianza que le permite tomar drásticas decisiones sin otras hipotecas que las que le marcan sus propios complejos. No obstante, sin que hasta esta temprana fecha se pueda calibrar el alcance de las reformas que emprenderá Rajoy, cabe dudar de que los hombres del régimen sean capaces de acometer su destrucción o regeneración.

Iván Vélez

lunes, 9 de enero de 2012

IU vs ATC

Artículo publicado en Cuenca News el viernes 6 de enero de 2011
IU vs ATC 

       
Ana Sánchez, coordinadora provincial de IU, ha manifestado, en relación con el Almacén Temporal Centralizado (ATC) que se construirá en Villar de Cañas, que: «el cementerio nuclear es una auténtica ruina y desastre para la provincia de Cuenca», declaración tras la que ha anunciado la presentación de mociones en contra de tal infraestructura en todos aquellos ayuntamientos castellano-manchegos donde tengan representación.
Nada hay, sin embargo, de sorprendente en unas declaraciones ya clásicas en esta coalición que ha llevado al PCE a su práctica desaparición, Memoria Histórica aparte. Casi siempre refractaria a apoyar la industria «pesada», máxime desde su deslumbramiento por el ecologismo, IU se ha mostrado desfavorable al desarrollo de la energía nuclear. Desde sus míticas coordenadas, nada debe perturbar a la Naturaleza en la que acaso el hombre no sea sino un intruso si hacemos caso de las ideas de algunos izquierdistas divagantes que proclaman la vuelta al regazo de la Madre Tierra.
Sin embargo, no es el Mito de la Naturaleza el único que fascina a tan heterogénea formación, pues, como para el resto de sus compañeros de hemiciclo, desde el PP a ETA, el Mito de la Democracia supone una de sus incuestionables referencias. Un mito, que al igual que ocurre con el tema nuclear, tiene un momento tecnológico y otro ideológico.
Ignoramos los conocimientos que en materia atómica atesora Sánchez, mas parece evidente que no anda ayuna de argumentos ideológicos sobre los que cimenta su negativa a la construcción de un ATC que muchos perciben como solución, al menos parcial, para una provincia en gran parte despoblada y carente de industria. Sin que las razones de la fobia a la energía nuclear hayan sido nunca explicadas más allá de la filia a las llamadas «energía limpias», tampoco parece muy resolutivo, dentro de este debate, el recurso a una envoltura democrática procedimental en la que la previsible negativa de los representantes de IU irá acompañada de un vacío argumental. Acaso sea tan solo la disciplina de partido la que levante las manos reprobatorias del cementerio nuclear.
Ello nos lleva a aludir al otro mito, el democrático, originario de la no menos mítica que esclavista Grecia Clásica. Criticada por Platón, pues en virtud de una decisión democrática Sócrates fue condenado a muerte, la democracia, incluso la coronada hoy implantada en España, no puede prescindir de los especialistas, individuos difícilmente coincidentes con aquellos que toman decisiones tan trascendentales para una sociedad como la infraestructura que nos ocupa. Poco parece, importarle tal cuestión a nuestros representantes, quienes, movidos por los automatismos de su ideología, superando imperativos legales o aferrados a los de sesgo ecológico, accionan los resortes tecnológicos de la democracia.

 Iván Vélez

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Quién se atreve?

Artículo publicado en Cuenca News el día 2 de diciembre de 2011:



«¿Quién se atreve a decir que una mujer y catalana no puede dirigir el PSOE?». Estas fueron las palabras que, acompañadas del suave gesto de su marcial brazo, pronunció la Ministra de la Guerra durante la campaña electoral que llevó a su partido a un histórico descalabro del que pretende salir por medio de un congreso en el que, según los entendidos, Carmen Chacón se postulará como futura lideresa socialdemócrata.
Atrapados en su fundamentalismo democrático, apelando a una ficticia libertad de oportunidades que elude la realidad de que, al margen de cuestiones procedimentales, los partidos se mantienen en función del equilibrio entre grupos de poder y oligarquías, los políticos profesionales españoles tratan de presentar como impecable un proceso tras el cual pudiera acceder al poder tanto una humilde alcaldesa de un pueblecito de Cuenca, como la esposa de Miguel Barroso, una de las cabezas de Mediapro.
Sea como fuere, la pregunta de Chacón, presentada con calculada ingenuidad, obliga a realizar varias consideraciones:
Por un lado, hemos de recordar que quien la formula es una Ministra del nefasto Gobierno de Zapatero, caracterizado por su exacerbación de todos los separatismos, actitud que cristalizó en el fortalecimiento de ETA, convenientemente instalada en las instituciones, y en la aprobación del Estatuto de Cataluña que tanto apoyó el partido de la señora Chacón, el PSC que ahora se apresta a debatir su verdadera esencia tentado de admitir sin tapujos que se trata de un partido independentista.
Por otro lado, no se puede ignorar que estas dos legislaturas han tenido un grosero tinte sexista que ha llevado a la configuración de unos gobiernos que tenían en la entrepierna uno de sus más firmes criterios estructurales. Las llamadas «ministras de cuota» fue el resultado, haciendo un flaco favor a la verdadera igualdad, aquella que no es aritmética.
Nada impide, pues, que una mujer catalana pueda dirigir el PSOE ni aun a España. Sin embargo, algo debería impedir que las facciones catalanistas tomaran las riendas de un partido tan importante en un periodo de profunda crisis que, al margen de las escapistas excusas que buscan su origen en unos «mercados» que parecen flotar en la atmósfera como negros nubarrones, se debe en gran medida a la putrefacción de la Nación española, a la que tanto han contribuido los partidos separatistas.
La pregunta, lejos de la hueca retórica mitinera, podría ser otra: ¿quién se atreve a excluir del cuerpo político español –por utilizar ahora la metáfora médica- ciertos agentes patológicos que pueden llevar a la mutilación y el debilitamiento de la Nación?
Digámoslo claro. La fortaleza y aun la supervivencia de España es incompatible con el amparo institucional de sus enemigos, algo que tienen muy claro en países tan próximos como Portugal, cuyo artículo noveno dice:
«No se pueden constituir partidos políticos que por su designación o por sus objetivos programáticos, tengan índole o ámbito regional.»
¿Alguien se atreve?

Iván Vélez

viernes, 4 de noviembre de 2011

La paz etarra

Publicado en Cuenca News el día 4 de Noviembre de 2011:

La paz etarra

El pasado día 20 la banda terrorista ETA, emitía un comunicado anunciando que se mantenía firme en sus convicciones y objetivos, incluso en su modus operandi de los últimos años, consistente en aprovechar en beneficio propio el fundamentalismo democrático que aqueja a los partidos políticos mayoritarios y a amplias áreas de la sociedad española, incapaces de comprender el sentido de las acciones, armadas o no, del separatismo. Euforia y rostros arrasados en lágrimas han sido la respuesta a un cese de asesinatos condicionado al cumplimiento del plan de los terroristas, en quienes muchos miopes ojos ven simples asesinos.


ETA, lúcida y tenaz en la construcción de un estado de inspiración racista llamado Euskal Herria, administra lo conseguido durante el nefasto mandato de Zapatero, cuyo último servicio a la hispanofobia ha sido el consentimiento de la celebración en suelo español –con una oscura financiación- de una reunión de aliados internacionales del proyecto independentista vasco. Se trata de la «internacionalización del conflicto», anhelo etarra al que se ha sumado reiteradamente el dirigente socialdemócrata. Irresponsable concesión, recuérdese Kosovo, que constituye otro paso para el reconocimiento de la independencia vasca.
Todo ello ocurre semanas antes de unas Elecciones Generales a las que no sólo concurrirán los terroristas convenientemente legalizados, sino, y ello es aún más grave por no haber sido nunca cuestionados, otros partidos que trabajan por la sedición, los «moderados» CiU, PNV, ERC & c. Que organizaciones que plantean la destrucción nacional desde sus bases programáticas, puedan tener presencia en las instituciones españolas, lo dice todo de nuestra ideológicamente corrupta democracia coronada.
Pese a todo, una crisis tan grave como la actual, podría servir para replantearse cuestiones que no atienden exclusivamente a la visión economicista dominante. Modelos existen que pueden servir para salir reforzados de este trance. Uno de ellos responde a este planteamiento:
«Al mismo tiempo que los más consecuentes internacionalistas somos los más fieles luchadores y defensores de la República española; los más entusiastas defensores de la Patria española; los más fieles ardientes patriotas de la España democrática; los más decididos enemigos de toda tendencia separatista; los más convencidos partidarios de la Unidad Nacional, del Frente Popular, de la Unidad popular.»
Las palabras son de un vasco, el comunista Vicente Uribe Galdeano (1897-1962), y forman parte de un texto de 1938 titulado: «El problema de las nacionalidades en España a la luz de la guerra popular por la independencia de la República Española». Faltaban dos décadas para que la ideología más reaccionaria, revestida de sotanas y ropajes marxistas, diera lugar a ETA, y poco más para que las autodenominadas «izquierdas», comenzaran a claudicar ante los proyectos nacionalistas hoy beatificados por las urnas.
Iván Vélez